INSFRAN SE RINDIO A LOS SEDIMENTOS DEL PILCOMAYO: HAY UN METRO Y MEDIO DE BARRO ENDURECIDO QUE NO SE REMOVERA

 

 

 

 

 

 

 

El encargado de dar la voz de la rendición fue “el diputado provincial del oeste”-aunque es uruguayo-Vizcaino que afirmó que “se perdió todo, lo único que podemos rescatar son los techos”, es decir el metro y medio de sedimento endurecido quedará para siempre en ese amplio territorio de las comunidades, tapando templos, casas, escuelas, corrales, campos, vacas, chivos, ovejas y fauna silvestre, todo eso hay debajo del barro endurecido. Aborígenes y criollos tendrán que irse a otro lado o edificar sobre el nuevo nivel del suelo.

Los sedimentos del “Pilco”, como lo llaman sentimentalmente los lugareños, han afectado a no menos de 8 comunidades Qom y a más de 100 familias criollas que viven en la zona de la tragedia y del desastre ambiental, social y económico.

Se perdió todo: edificios públicos, casas de vecinos, automóviles, ganado, campos, corrales, caminos, redes eléctricas y de agua potable. En algunas partes se pueden ver vacas enterradas en el lodo.

Esta situación afectó sobremanera a unas ocho comunidades Qom en el oeste provincial, además de unas 80 familias criollas cuya economía está basada en la ganadería, con pérdidas de infraestructura y servicios de magnitud, desde escuelas y centros de salud hasta redes eléctricas y de agua potable

Funcionarios del gobierno, con el Ministro de Gobierno a la cabeza, encargados de ser útiles en la tragedia, utilizaron políticamente la desgracia ajena, la de los formoseños más excluidos del territorio provincial, para acuñar y divulgar, para la ocasión, una expresión usurpada de la gesta del 5 de Octubre, aquella del soldado Luna de “”aquí no se rinde nadie carajo”, pero claramente estaban rendidos desde el principio de la crecida, nunca defendieron las barreras de la zona y dejaron zona liberada al agua de la creciente y a sus sedimentos.

Es más,rendidos y sin condiciones, ya decidieron abandonar todo ese territorio invadido por más de un metro y medio de barro, pero aún no saben qué hacer con las más de mil quinientas personas afectadas, que siguen viviendo en el lamentable e indigno mega-asentamiento de chapa cartón y hule negro. Como tampoco han decidido como reparar los daños y otorgar un resarcimiento económico por tanto daño causado.

El vocero gubernamental del oeste afirmó que “se está buscando el lugar más apto para reubicar a estas familias. Tarea para nada sencilla pensando que para diciembre comenzará a darse una nueva embestida del río como cada ciclo de aguas altas. Además, debemos comenzar a ejecutar obras muy importantes, que demandarán una inversión muy elevada y será difícil que la provincia la pueda sostener con recursos propios”: Tristemente rendidos y sin saber qué hacer, están Gildo Insfran y todo su funcionariato.

Hace más de 15 años que se ideó el Proyecto Pantalón que divide las aguas internacionales del Pilcomayo, el que debía ser dragado y canalizado a territorio argentino en Formosa( otro tanto al Paraguay) y nada se hizo hasta la fecha, sólo el dragado y la limpieza de correderas. Ahora está todo taponado por sedimentos de más de un metro y medio de altura y el agua de las próximas crecidas no llegará más a esos lugares y comunidades, se desparramará por otros canales y bajos, o retrocederá hacia Salta, sino se hacen las obras necesarias y que debieron hacerse hace muchos años.

Si el río retrocede por la inoperancia del gobierno de formoseño ya no habrá bañado La Estrella para nadie y la falta de agua será catastrófica para el centro-oeste formoseño.

La rendición sin condiciones de Gildo Insfran y sus funcionarios fue expresada de la siguiente manera por el vocero político del oeste: “lo sepultado será muy difícil de recuperar, tal vez los techos, pero no más de eso. Es una pérdida terrible, y más allá de lo económico, está lo emocional, sobre todo porque la gente quiere vivir cerca del río, que representa vida. Es un enorme desafío el que tenemos por delante”.

Las aguas del Pilcomayo son tan puntuales como el sol que sale cada mañana: la crecida comienza incipiente y casi imperceptible en diciembre y se desatan a principio de año dos grandes crecidas, una entre el 28 de enero y 5 de febrero y la otra después del 15 de febrero, no falla nunca, siempre viene puntual y ya no queda tiempo, sólo siete meses.

Fuente: Diario digital Día por Día

http://diapordia.com.ar

 

 

 

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